Costa, una garantía como siempre.
Esta fue mi segunda crucero, después del MSC Fantasia de hace 16 años. Me encontré muy bien a bordo del Costa Smeralda.
Hemos repetido con Costa… todo excelente.
Fiables y disponibles.
Siempre eficientes.
En comparación con otras compañías: horario limitado en el bufé, menos control sobre las prohibiciones y otras normas.
Excelente crucero, aunque sin duda hay algunos aspectos que se podrían mejorar.
El personal fue atento y preparado. El entretenimiento no estuvo a la altura: hubo varias horas sin orquesta ni DJ y, cuando estaban presentes, ponían siempre las mismas cuatro bases musicales.
Una compañía de prestigio que últimamente se está viendo afectada por la necesidad de realizar importantes recortes de costes, especialmente en personal. En los bufés, la falta de personal era evidente.
El personal fue educado y competente. En particular, quisiera destacar al camarero Mustac Walter, de India.
He hecho 7 u 8 cruceros con Costa, pero este será el último. Poco a poco, crucero tras crucero, he notado un empeoramiento constante y ya no merece la pena, cuando la competencia, por el mismo precio, ofrece mucho más: barcos más bonitos, mejor servicio y mayor limpieza. Lo único que se salva es el entretenimiento.
Un crucero precioso, salvo que en los camarotes no hay nevera y teníamos que coger el agua en el bar para llevarla a la habitación.
Excelente compañía naviera. Lo pasamos muy bien, nos relajamos muchísimo y también disfrutamos de bastante diversión y de mucha — quizá demasiada — comida.